Si no está en Cloud ya no lo quiero

Si no está en Cloud ya no lo quiero

no-en-cloudEsa es la frase más oída por los comerciales de software de gestión en los últimos tiempos. Desde principios del 2014 la tendencia no ha hecho más que aumentar. Hablo por la experiencia que me transmiten tres  amigos de tres empresas diferentes que comercializan programas especializados en diferentes áreas, transporte, gestión agraria y telefonía móvil.

Hace ya casi tres años que yo mismo les comentaba que si no reciclaban sus programas y  comenzaban la transformación hacia la Nube no seguirían vendiendo su software. Han seguido anclados en sus formas tradicionales y esos son los resultados. Ha llegado el momento en que el cliente da por hecho que  todos o parte de sus datos estarán accesibles en Cloud.

El Cloud Computing no era una moda ni en aquellos momentos ni mucho menos ahora. Es una forma de trabajar que vino para quedarse y ya es el estándar. Lo que no entiendo es por qué tanto tiempo para comprenderlo. Pienso mucho en los programadores de esas empresas, condenados a ser una especie en extinción, una clase de zombis profesionales, porque la demanda laboral en estos momentos es al 100% para informáticos y desarrolladores en Cloud.

Por qué ya no lo quiero

pensando-en-cloudLos clientes ya no están dispuestos a invertir los 3000€ que vale como mínimo el programa más económico de las tres empresas de las que hablo,  caso del programa de gestión para empresas de transporte. El no poder acceder con el  programa desde cualquier sitio a los datos de su empresa es el principal motivo.

Si a lo anterior, le sumamos que en cada caso hay que gastar otros 700€ en adquirir un servidor, las licencias de Microsoft y los costes de mantenimiento entonces es cuando no caben las dudas.

Las empresas y los profesionales han entendido que estos mismos servicios están disponibles o estarán en breve en la Nube. Se está dando el caso, como me comentan también mis amigos, de que las empresas posponen su compra hasta el momento en que estos programas estén disponibles en Cloud. Tomen nota los emprendedores de nuevas tecnologías, las perspectivas son enormes, lo digo porque hasta nosotros mismos estamos barajando varios proyectos a medio plazo.

Los tres razonamientos fundamentales que ya son de dominio público son los siguientes:

1) Si se adquiere un software que no está en la Nube, se queda cautivo del programa comprado. El servidor se quedará en la oficina y la inversión realizada ya estará hecha. Habrá que gastar otra vez para cambiar a un sistema más actualizado o en la medida en que cambien las necesidades de la empresa.  Los sistemas en Cloud permiten el cambio en cualquier momento y además se pueden probar durante un tiempo sin instalar ni comprar nada. Cuando se compra un sistema que no está en la Nube hay que quedarse con él. Como se dice en mi tierra: Te lo comerás con patatas.

2) Capacidad. Los sistemas que no están en Cloud tarde o temprano se quedan  pequeños. Un sistema en Cloud puede crecer y pagarse siempre en la medida de las necesidades de la empresa. Si la empresa crece entonces se contrata más capacidad y si en caso contrario  disminuyen las necesidades entonces se reducen las características del sistema, tan simple como eso.

3) Los sistemas en Cloud están en constante evolución a nivel de prestaciones, soporte y mantenimiento. Los programas se actualizan desde Internet y nunca se quedan obsoletos como los programas tradicionales de uso local. La mejora y la incorporación de funcionalidades requeridas por el usuario son una constante. Como muestra, nuestro reciente lanzamiento de la versión 4.0.

4) Todo el mundo entiende ahora que los programas han de ser ubicuos permitiendo el trabajo desde cualquier lugar dónde exista conexión a Internet. Además la información ha de estar disponible desde dispositivos móviles.  Este es el motivo que argumentan los clientes “Si no está en Cloud no lo quiero” pero de fondo están también las razones expuestas anteriormente.

El cambio de mentalidad

repensando-en-cloudTambién existe un razonamiento que hace poco se hacía en sentido contrario. Esto es un cambio de mentalidad muy interesante. Antes se asumía que los datos era mejor tenerlos dentro de la empresa y ahora se confía mucho más en los proveedores Cloud Computing.

Intuyo que hay muchos motivos que han propiciado este cambio de mentalidad, desde luego  la información sobre Cloud Computing es abundante y ya no obra tanto el factor de la ignorancia.

También ocurre que en los últimos tiempos los servidores internos de las empresas son un objetivo claro de los virus y de los ataques cibernéticos. Son los servidores más débiles y desprotegidos porque su mantenimiento es escaso y no cuentan con especialistas en seguridad como los proveedores de Cloud Computing. Muchos también han tenido experiencias muy negativas por roturas de discos y de los servidores, el hardware ya no tiene la calidad de antes y hasta las buenas marcas se han ido a China a fabricar barato, el resultado es que un disco que antes duraba toda la vida ahora se rompe con facilidad y se pierden todos los datos.

Desde el establecimiento de la Nube hacia su potenciación

prefiero-onlineLa capacidad del Cloud Computing es realmente ilimitada y en poco tiempo veremos aparecer aplicaciones realmente sorprendentes. Solo hay que pensar que el Cloud Computing hace que las capacidades de la pequeña aplicación que tienes en tu móvil o en tu escritorio sean infinitas porque los procesos se realizan en los ordenadores del proveedor, osea en sus servidores y granjas de servidores.

Todo esto está empezando, ahora mismo es época de cambio hacia la Nube pero la etapa posterior es la del incremento de prestaciones de esas mismas aplicaciones en la Nube. La potencia de las aplicaciones en la Nube hará que los servidores de oficina parezcan máquinas de juguete, nunca podrán equipararse. Comenzarán a existir aplicaciones en la Nube cuya potencia será impensable para un ordenador doméstico. Esas aplicaciones que están por venir serán solo en la Nube y no existirán versiones de escritorio porque serán imposibles de  ejecutar sin estar en Cloud.

Los que ya usan aplicaciones en Cloud verán como su proveedor aumenta las prestaciones de sus servicios sin tener que hacer nada, simplemente esperar sentado delante de su ordenador a que la aplicación se actualice con las nuevas mejoras.

Como ejemplo de lo anterior está el proyecto de IBM que ya ha puesto en Cloud la potencia de un servidor de Inteligencia Artificial: Watson Cloud. Este es un supercomputador tan potente que ha sido capaz de ganar un concurso de televisión compitiendo contra humanos. En estos momentos las empresas de Cloud Computing ya pueden incluir en sus aplicaciones las capacidades de Watson. Estoy seguro de que en algún momento alguien del departamento de desarrollo de IBM dijo: ¡Si no está en Cloud no lo quiero!

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