Almacenamiento en la Nube centralizado VS Almacenamiento disperso.

Almacenamiento en la Nube centralizado VS Almacenamiento disperso.

Según la forma de almacenar los archivos y acceder a ellos hay dos tipos de Almacenamiento en la Nube. El Almacenamiento en la Nube disperso es el que nos proporcionan los discos duros virtuales del tipo Dropbox, Drive, Box o Sugar Sync. El Almacenamiento en la Nube centralizado es el que nos proporciona Dataprius o OpenKM.

Hay muchas diferencias, aunque se suele asumir por muchos que lo único que existe es el Almacenamiento disperso.

El Almacenamiento en la Nube Disperso.

Se basa en la sincronización. Disponemos de una carpeta local en nuestro ordenador y el programa sincroniza los archivos que hay en esa carpeta con los que hay en la Nube. Si un archivo se modifica en local, el proceso de sincronización lo detectará y lo enviará a la Nube. De la misma forma si el programa detecta que hay un nuevo archivo en la Nube o una versión más reciente lo descargará desde la Nube y lo copiará en la carpeta. A este tipo de almacenamiento lo llamamos Disperso porque dispersa los archivos en todos aquellos ordenadores y dispositivos dónde está instalado el programa que sincroniza o disco virtual.

El Almacenamiento en la Nube Centralizado.

Por el contrario no se basa en la sincronización. Se trata de mantener un repositorio centralizado con todos los archivos, descargar o subir un archivo sólo cuando es necesario. Atiende a un modelo clásico que ya tiene más de 20 años de éxito en el mundo de la informática, el modelo de “Centralizar la información”. El modelo centralizado es el que usa cualquier empresa de cualquier ámbito o sector industrial del mundo. Por ejemplo, pongamos el caso de una compañía aérea, dispone de un sistema de reserva de asientos en sus vuelos. Esos datos de los vuelos están centralizados en un servidor en alguna parte, cuando se va a reservar un asiento en un vuelo no es necesario sincronizar en tu ordenador todos los datos de todos los vuelos de la compañía, simplemente realizas una petición de reserva contra el servidor central.

almacenamiento en la nube centralizado

Diferencias entre Almacenamiento en la Nube centralizado y  el Almacenamiento disperso de los Discos Virtuales.

Facilidad de uso. 

Esto depende mucho de las herramientas informáticas que haya utilizado una persona.

Cualquiera que no haya trabajado en una gran empresa encontrará que un sincronizador es muy fácil de usar. Se entiende rápidamente que cuando se sincroniza una carpeta, los contenidos serán copiados a la Nube. Esto es muy práctico a nivel individual, porque si se trata de una sola persona el sistema nunca dará problemas, el usuario podrá disponer de sus archivos en cualquier lugar y en cualquier momento, incluso podrá sincronizar los archivos de sus dispositivos móviles. El usuario sabe que al copiar o modificar un archivo este se subirá a la Nube, el tiempo de esta operación solo depende de la velocidad de la conexión a Internet. Cuando un sincronizador o disco duro virtual se usa a nivel individual y por una sola persona, realmente se tienen las ventajas de un sistema centralizado ya que solo un usuario accede y ese es el repositorio de archivos central para él.

Para una persona habituada a herramientas de gestión de uso corporativo, lo más sencillo es familiarizarse con un almacenamiento en la nube centralizado. De hecho, la sencillez e incluso la forma infantil de presentar los archivos de un sincronizador pueden causarle cierto rechazo. Estos usuarios esperan que solo a través de la aplicación sean accesibles los archivos, conocen y esperan que esos archivos estén en el sistema sin necesidad de que se descarguen todos en una carpeta del ordenador.

Seguridad.

Aunque en los últimos tiempos han mejorado mucho, los Discos Virtuales no han tenido la seguridad como una de sus prioridades, prueba de ello son las múltiples fallas encontradas en los más famosos discos virtuales durante los dos últimos años, véanse casos como los de iCloud y Dropbox. Como son aplicaciones que pretenden tener el máximo de usuarios registrados, esta es la prioridad absoluta, por tradición han venido permitiendo compartir los archivos de la Nube mediante enlaces de una forma tan sencilla como descontrolada. Son muchas las empresas que haciendo uso de discos virtuales han podido comprobar con espanto como cualquiera ha podido compartir documentos confidenciales o privados con terceros sin ni siquiera darse cuenta.

La facilidad para compartir archivos, ha sido una característica que podría incluirse en el apartado anterior como Facilidad de uso, esto siempre y cuando se trate de un uso individual, cuando hay varios usuarios esta característica se puede considerar una brecha de seguridad. Un almacenamiento en la Nube centralizado controla el acceso por parte de terceros, por un lado estableciendo quién comparte y cuando, y por otro lado registrando debidamente esos accesos. No se debe permitir que el enlace para descarga de un archivo, circule por Internet sin saber cuantas personas lo han descargado.

Debilidad frente a los virus.

En cuanto a la debilidad frente a los virus y en concreto Cryptolocker. Los Discos Virtuales se han revelado como uno de los mejores medios para su transmisión y contagio. Al tratarse de un almacenamiento en la Nube disperso, hay multitud de ordenadores y dispositivos con copias sincronizadas de archivos. Basta con que en uno de estos dispositivos exista una infección para que esta se transmita a la Nube. Desde allí a todos los dispositivos sincronizados provocando la pérdida de todos los archivos.

Los Discos Virtuales dificultan mucho el control de los archivos. Para empezar se pierde el control de los dispositivos con la aplicación instalada y que copian los archivos en sus carpetas, es decir los que sincronizan. Definitivamente, el control y la seguridad residen en cada uno de los usuarios que se conectan al sistema y sincronizan. Un usuario saboteador podría dedicarse a borrar carpetas y archivos. Originando grandes molestias a todos los demás que deberán restaurar de algún modo esas carpetas. O puede ser incluso peor. Si ese usuario saboteador se dedicase a reemplazar archivos por versiones antiguas en sus ordenadores. Con el fin de que reemplacen las versiones buenas.

 

Espacio Consumido.

En el almacenamiento en la Nube disperso  de los discos virtuales se ocupa espacio en cada dispositivo sincronizado. Además hay que esperar a que los procesos de sincronización terminen. En el almacenamiento centralizado podemos tener al instante una visión de todos los archivos almacenados. Si tenemos 400Gs de archivos estos están visibles directamente desde la ventana de la aplicación. Podremos ir a cualquier archivo en concreto en un par de clics de ratón.

Conflictos de archivo.

En un almacenamiento en la Nube centralizado solo existe una versión oficial del archivo. En un almacenamiento Disperso no se sabe bien cuál será la versión de un archivo. Por eso se producen “conflictos de archivo” al existir muchas copias de un mismo archivo. Un disco virtual permite que se modifique el mismo archivo en muchos lugares al mismo tiempo. Luego cuando se sube a la Nube no se puede saber cuál es la versión correcta del archivo. En el almacenamiento centralizado solo se permite que un usuario modifique el archivo al mismo tiempo. Es como cuando en un banco se accede a la cuenta corriente de un usuario. No puede haber varios accesos sacando dinero de la cuenta porque no se sabría el estado final. Un acceso en un momento determinado garantiza la integridad de la información.

 

Cumplimiento Legal.

Un almacenamiento en la Nube disperso no puede cumplir con las normas legales de protección de datos. Al existir copias de los archivos en muchos dispositivos que sincronizan con la Nube. La seguridad de dichos archivos reside finalmente en la propia de cada dispositivo. Ninguna empresa del mundo se puede responsabilizar de la privacidad de todos los dispositivos y ordenadores de todos sus empleados. Hay muchos ordenadores y portátiles a los que se accede sin claves. Entonces cuando se usa un disco virtual solo hay que abrir los archivos de la carpeta sincronizada. Una empresa podría decidir que encriptar los archivos es la solución. Pero se encontrará con la dificultad de tener que comprobar si por ejemplo: un empleado usa esa encriptación en el ordenador de sobremesa que tiene en casa. Además está multiplicando el número de archivos dispersos, unos encriptados y otros sin encriptar.

¿Un almacenamiento centralizado?

Un almacenamiento en la Nube centralizado. Puede garantizar que el acceso a los archivos se realiza solo por parte de usuarios autorizados y con permiso. Es sencillo, los archivos viven en la Nube. Para acceder a ellos es necesario conectarse con la aplicación y meter las claves de acceso. No hay archivos en carpetas de los ordenadores. Puedes tirar el ordenador a la basura sin tener que pensar si está todo sincronizado. Acto seguido para seguir trabajando, simplemente  instalas la aplicación en otro ordenador y sigues trabajando.

El modelo centralizado es el modelo de acceso a datos que se utiliza en el mundo. Un modelo emblemático es el del FBI como centralización de la información. En este sentido podemos considerar a John Edgar Hoover uno de los precursores. Cuando decidió que era mejor tener las fichas en un lugar central que repartidas por todas las oficinas de cada sede de la organización. En el mundo todas las empresas y organizaciones pretenden tener los datos lo más centralizados posible. No dispersos mediante copias individuales en cada ordenador.

 

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