Software en la Nube. Todas las empresas lo usarán tarde o temprano.

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Que el software en la Nube o Cloud Computing va a reemplazar a todo el software clásico en las empresas no es ningún secreto. No saber esto es equiparable a no saber que de las seis empresas más ricas del mundo, cinco son de tecnología.

Además, resulta que para empresas como Amazon o Microsoft, en la actualidad, su mayor fuente de ingresos proviene del Cloud Computing.

¿Qué es el software en la Nube?

Consideramos software en la Nube a todas aquellas aplicaciones que mantienen todos sus datos en servidores de Internet. También son aplicaciones que ejecutan parte de su funcionalidad en esos servidores de Internet. Como dice un amigo mío: Son aquellas aplicaciones que si quemas tu ordenador basta con entrar o instalar en otro ordenador y no has perdido nada.

El software en la Nube puede catalogarse en dos tipos de aplicaciones diferentes. Por una lado, las que requieren ejecutarse en el navegador de Internet y por otro las que se instalan en los dispositivos.

Usas aplicaciones en la Nube a diario. Si tienes instalado WhastApp en tu smart phone entonces estás usando una aplicación en la Nube instalada en tu dispositivo. Si entras a la web de tu banco desde el ordenador, entonces es una aplicación que se ejecuta en el navegador.

El software clásico, en nuestro caso el de empresa, son todos aquellos programas o sistemas que se instalan y ejecutan en las redes locales. Los datos y la ejecución de sus funciones se realizan dentro de la empresa. Normalmente requieren del uso de servidores o dispositivos. No consideramos los discos NAS como software en la Nube pues aunque comercialmente se definen así, los datos y la ejecución se realizan en local.

El crecimiento del uso del software en la Nube ha sido espectacular. Las previsiones también lo son.

Estas eran previsiones realizadas en 2020 realizadas por Bessemer Venture. Incluso habría que revisarlas al alza porque no incluyen el “empujon” tras la pandemia del COVID y la normalización del teletrabajo en todas las empresas.

Hay muchos estudios al respecto, en todos encontraremos que pasados unos años el 100% del software en las empresas será software en la Nube.

¿Cuales son las reticencias?

Cuando hablamos de reticencias tenemos que distinguir por tamaño de empresas.

Las grandes compañías migraron sus aplicaciones e infraestructuras a la Nube hace años. El objetivo de las grandes era liberarse de las infraestructuras y de sus departamentos de IT. Hoy en día no tienen lo que antiguamente de denominaba CPD (Centro de Proceso de Datos). El personal no se dedica al mantenimiento de máquinas ni servidores, el personal es diferente y se trata de programadores e integradores Cloud.

En la actualidad son las Pymes las que aún se resisten al llevar su software al Cloud.

El desconocimiento parece jugar un papel fundamental, no solo en cuanto al software en la Nube, también en el resto de conceptos referentes al mundo digital. Hay tecnólogos que se refieren a esto como una especie de retrasos evolutivos.

Se trata de una visión radical pero fundamentada. Por ejemplo, tras la pandemia del COVID se ha disparado la venta de dispositivos NAS por parte de las Pymes. Para algunos analistas de tecnología es como cuando las grandes empresas montaron sus CPD hace dos décadas, al fin y al cabo un NAS es un mini CPD a la medida de una Pyme.

Las empresas pequeñas tienen muchas dificultades en el uso de los medios digitales. Ciertamente existe un problema de visión.

El Cloud Computing desde el principio planteaba la posibilidad de usar las mismas herramientas de los grandes a los pequeños. Esto no ha sido comprendido y al final volvemos a recurrir a Darwing, los que no se adapten desaparecerán o sobrevivirán a duras penas. Ojo que les ha ocurrido a las grandes también, por ejemplo a los bancos, han tenido una década para adaptarse a la tecnología y los que no lo hicieron lo están pagando muy caro, hay un buen artículo reciente sobre esto: La cucaracha en la pantalla: el fallo garrafal de la banca que le impide innovar

En cuanto a las reticencias hay muchas, la mayoría basada en falsos mitos sobre el Cloud. Realmente el problema es la resistencia al cambio y el desconocimiento.

Todo el software estará en Cloud

De esto no cabe la menor duda, es como cuando las máquinas de escribir fueron sustituidas por los editores de texto en los ordenadores personales.

Las ventajas fundamentales son las mismas de siempre, solo varían en importancia con el tiempo.

En la actualidad tiene especial relevancia la ubicuidad del acceso a la información por las necesidades de teletrabajo generadas tras el COVID. También la seguridad de los datos, ya que la empresa delega esta en el proveedor evitando un quebradero de cabeza, riesgo y mantenimiento por parte de personal informático.

En mi opinión es necesario mirar al horizonte, no centrarnos solo en las ventajas actuales del software en la Nube, como: el pago por uso, dimensionar recursos según necesidades o que el software nunca se queda obsoleto.

En ese horizonte del avance tecnológico hay que pensar que todo va a desarrollarse en la Nube. Por ejemplo, se habla mucho de Inteligencia Artificial. Es absurdo pensar que una empresa vaya a colocar en casa un servidor de 128 procesadores. Los servicios de Inteligencia Artificial se desarrollan en la propia Nube, con máquinas y software que prestan servicio, si los datos de la empresa ya están en la Nube es solo cuestión de integrar ese servicio.

Todos los servicios potentes y útiles se desarrollan en la Nube. En las universidades y centros de formación en informática lo saben desde hace años, los alumnos hace tiempo que aprenden a programar directamente en Cloud.

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Un comentario

  1. Entiendo que todavía se mantenga por miedo a lo desconocido un sistema híbrido de servidores locales en la empresa y de servidores y app de almacenamiento y trabajo directo en cloud, pero lo que no puedo comprender es como todavía existen tantísimas empresas españolas que no almacenan ni trabajan en cloud y lo peor, que imprimen y utilizan muchísimo papel de forma innecesaria. Es cierto que hay que elegir un proveedor cloud seguro que mantenga a salvo la información de la empresa, cumpla RGPD y no venda los datos a terceros como ocurre con las apps americanas pero en mi opinión, no trabajar y almacenar ya en un cloud tipo Dataprius se podría equiparar a tener hoy en día un teléfono móvil sin acceso a internet y en casa el teléfono fijo con su cable.

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